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Una
costumbre cotidiana en la Bogotá de los sesenta era
la organización de recitales llevados a cabo en horas
de la mañana dentro de grandes teatros. Eran conciertos
para jóvenes en donde alternaban cuatro o cinco bandas
del momento. Genaro D' Angelo, conocido como Potocho, pintoresco
personaje de entonces, doblado de empresario. |
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