El uso de calzado estaba, como puede comprobarse en esta
imagen, restringido a las clases altas y era uno de los
elementos semióticos de diferenciación social
más notorios.
La ausencia de un considerable tránsito de vehículos
de ruedas tirados por caballo hacía posible que la
gente se aglomerara en las calles para dialogar sin temor
alguno.