La Guerra de los Mil Días sería una
respuesta tardía a los desmanes iniciados
por la Regeneración implantada por Rafael
Nuñez, según muchos un liberal arrepentido,
pese a llegar al cargo impulsado por dicho partido.
Tras más de veinte años de hegemonía
liberal, Nuñez propuso un retorno a los valores
tradicionales bajo la bandera de "orden progreso
y tradición"
Tales hechos provocaron un general descontento
en las filas del propio liberalismo: Después
de todo se negó a sus representantes a ocupar
cargos cargos ejecutivos de cualquier nivel y su
poder político se vió menguado en
forma considerable.
Nuñez sería sucedido por Miguel Antonio
Caro (quien antes fuese su vicepresidente), éste
a su vez por Manuel Antonio Sanclemente y este último
por el vicepresidente José Manuel Marroquín
(Conservador).
La guerra se desató en octubre de 1899,
por reaccionarios liberales en contra del entonces
regimen conservador y se prolongó por espacio
de tres años.
Grupos como el de la imagen se formaron a lo largo
de todo el territorio nacional, particularmente
en Santander, Tolima, partes de la Costa, Panamá
y Cundinamarca.