Pequeños municipios como Armenia y Calarcá
en el Quindío, fueron excepcional fermento
para múltiples publicaciones de índole
cultural y política.
Interesante por su original tono satírico
fue El Látigo, revista al servicio de las
ideas de izquierda cuyo lema rezaba: "Ofrecemos
a nuestros lectores el nuevo servicio tortugráfico
y chirinográfico contratado por esta empresa
en todo el país y fuera de él.”