Tal vez el más importante jugador extranjero
contratado por club colombiano alguno en toda la
historia del rentado nacional, Alfredo Di Stéfano,
conocido como La Saeta Rubia, sería una figura
clave en el Millonarios de los cincuenta.
Su llegada, así como la de un puñado
de estrellas argentinas, fue propiciada por una
huelga de jugadores en el país gaucho y una
bonanza económica sin parangón en
la historia del fútbol colombiano.